
Las potencialidades de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, y el caso específico de la Inteligencia Ambiental, aplicado a las personas en situación de dependencia, en
situación de discapacidad o pertenecientes a colectivos especialmente vulnerables, nos obliga a plantearnos el poner a la persona como el elemento central de cualquier modelo social o sistema tecnológico y a revisar y dar respuesta a nuevas demandas de la ciudadanía y a retos sociales
emergentes. y Comunicaciones, las TIC, en su relación con el ámbito de las personas con necesidades especiales, mayores, en situación de dependencia o discapacitadas, han experimentado unos avances trascendentes, sin embargo el gran salto, el cambio conceptual de su integración en la cotidianeidad, todavía no se ha producido. El uso de las TIC en este ámbito en todo el mundo está inmerso en un gran cambio. En el pasado cualquier incorporación
de las TIC estaba fundamentalmente centrada en el apoyo a la estructura, hoy y en el futuro trabajamos para que el uso de las TIC responda a la necesidad de centrarnos en la persona.Tenemos que convertir a la persona, el cliente, el usuario, o como lo queramos denominar, en el centro del sistema. La tecnología no solamente nos puede ayudar a ese objetivo, sino que se convierte en una herramienta fundamental, ya que hoy día las tecnologías
tienen sentido si suponen un beneficio en aspectos relacionados con lo personal o el entorno social.
Tecnología por tecnología responde a criterios arcaicos que ya nadie defiende. Las anteriores reflexiones están llevando a la necesidad de cambios organizativos, de enfoque tecnológico, en la definición de los estándares y por supuesto influyendo en los ámbitos de decisiones políticas
y operativas.
Las TIC y otros elementos pueden convertirse en un aliado imprescindible para dar respuesta los nuevos retos sociales, sobre todo en lo referido al ámbito personal y de los cuidados.
situación de discapacidad o pertenecientes a colectivos especialmente vulnerables, nos obliga a plantearnos el poner a la persona como el elemento central de cualquier modelo social o sistema tecnológico y a revisar y dar respuesta a nuevas demandas de la ciudadanía y a retos sociales
emergentes. y Comunicaciones, las TIC, en su relación con el ámbito de las personas con necesidades especiales, mayores, en situación de dependencia o discapacitadas, han experimentado unos avances trascendentes, sin embargo el gran salto, el cambio conceptual de su integración en la cotidianeidad, todavía no se ha producido. El uso de las TIC en este ámbito en todo el mundo está inmerso en un gran cambio. En el pasado cualquier incorporación
de las TIC estaba fundamentalmente centrada en el apoyo a la estructura, hoy y en el futuro trabajamos para que el uso de las TIC responda a la necesidad de centrarnos en la persona.Tenemos que convertir a la persona, el cliente, el usuario, o como lo queramos denominar, en el centro del sistema. La tecnología no solamente nos puede ayudar a ese objetivo, sino que se convierte en una herramienta fundamental, ya que hoy día las tecnologías
tienen sentido si suponen un beneficio en aspectos relacionados con lo personal o el entorno social.
Tecnología por tecnología responde a criterios arcaicos que ya nadie defiende. Las anteriores reflexiones están llevando a la necesidad de cambios organizativos, de enfoque tecnológico, en la definición de los estándares y por supuesto influyendo en los ámbitos de decisiones políticas
y operativas.
Las TIC y otros elementos pueden convertirse en un aliado imprescindible para dar respuesta los nuevos retos sociales, sobre todo en lo referido al ámbito personal y de los cuidados.
Los retos a los que nos enfrentamos tienen que ver con la evolución social que estamos observando, el cambio en las demandas y los modelos de atención y las nuevas posibilidades que nos brindan las TIC y la sensibilización de la propia sociedad.
- Personalización, por diferentes condiciones físicas y mentales que requieren una adaptación dinámica a nuestro cambio.
- Accesibilidad, como elemento básico para garantizar una sociedad inclusiva.
- Entornos multilingües y multiculturales, que con el soporte de la tecnología se conviertan en vivibles.
- Modelos de e-cuidados sostenibles. Socialmente no será viable que tópicamente se planteen cuidados que no sean asumibles económica, social o culturalmente.
- Formación y entrenamiento de equipos.
- Definición de nuevas políticas. El reconocimiento de nuevas demandas sociales, de un entorno cambiante, no sólo por el envejecimiento y las nuevas posibilidades terapéuticas, obliga a que se definan nuevas políticas.
- Creación de un contexto favorable.


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